Sentir que la música es un regalo y que las canciones convierten en especiales pequeños momentos de la vida, es uno de los "efectos secundarios" de asistir a un concierto de Marlango. Pop, soul, blues, jazz, el mundo del cabaret o maravillosas versiones de clásicos como el inolvidable "Vete" de Los Amaya o "Semilla Negra" de Radio Futura... en el Jofre se despacharon a gusto con una selección de temas pensados e interpretados para emocionar: con la dulce Leonor y su voz intensa, sensual, seductora, llevándonos por mundos, instantes y vidas de otros que conviertes inmediatamente en tuyas… y Alejandro, exultante con su "inesperado" piano de cola, exquisito, conectando con el público desde el minuto uno y contagiándonos en cada palabra, cada historia y cada tecla su pasión por la música y por la vida. Un oasis entre tanta tragedia cotidiana y un auténtico lujo.



