Como canta
Sabina: “La vida es tan corta y el oficio de vivir tan difícil, que cuando uno
empieza a aprenderlo, ya hay que morirse”... es quizás por esa razón, aparte de
creencias y costumbres de cada uno, por lo que cada año por estas fechas jugamos a volver atrás, a ser niños, a llenar la casa de recuerdos que nos hagan rememorar aquel tiempo en el que la
inocencia, la ilusión y los sueños podían con cualquier otra cosa... Éramos niños y
desde luego no sabíamos de aquella lo rápido que se van los años, casi
fugaces, que de pronto te ves cumpliendo 50 y se te han pasado como un
suspiro... jugábamos y soñábamos, era lo propio… y como
soñar es de las pocas cosas todavía gratis, os propongo soñar y desear, como
cuando éramos niños, con toda el alma, y quizás esos sueños se hagan realidad ¡FELIZ NAVIDAD!
Soy Ovidio Aldegunde, profesional de la fotografía de industria, publicidad, arte, moda, paisaje, arquitectura, social, retrato, concepto... Este blog contiene tanto fotos que son fruto de trabajos personales como resultado de mi actividad profesional. Algunas están a la venta. Además dispongo de un amplio catálogo de fotografías de todo tipo. Si estás interesado/a en alguna o en realizar un reportaje inédito contacta conmigo en: ovidioaldegunde@gmail.com o en el teléfono 619345000.
Mostrando entradas con la etiqueta deseos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta deseos. Mostrar todas las entradas
sábado, 21 de diciembre de 2013
miércoles, 28 de diciembre de 2011
Las burbujas de la navidad
Cuenta la leyenda que las hermosas burbujas de la navidad, cansadas de su vil utilización como meros objetos comerciales y decepcionadas porque únicamente una vez al año podían mostrar sus dotes artísticas, decidieron pasar a la acción.
Adoptaron de nuevo su aspecto de meras burbujas achampanadas, eso sí, de un tamaño muy superior al de una burbuja convencional… y crecieron y se multiplicaron infinitamente
y se unieron…
Y cuenta
le leyenda que vagaron y vagan eternamente por la galaxia, siendo
especialmente visibles el último día de cada año, orbitando de planeta en
planeta. No tenéis más que observar la luna cuando brindéis la noche del 31 de
diciembre con vuestras copas cargadas de deseos, desde allí las oiréis decir también a ellas:
¡… que la felicidad os acompañe!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)












