sábado, 4 de abril de 2015

E ficamos nós sos, sen o Mar e sen o Barco, nós


Encántame o paseo demorado e o rastrexo de vestixios do mundo mariñeiro polos vellos peiraos, labrados por bágoas, adeuses e despedidas, convertidos para o meu obxectivo en lenzos nos que aceites, salitre, xebra, algas, resinas, táboas, esmaltes, tanza, aramios, pedra, area, cordas, plásticos... debuxan fermosas obras inconclusas e coexisten en perfecta sintonía nun ecosistema propio ao carón da lembranza de navíos, de ondas e singraduras, de cantigas, ronseis e mareas, de mastros e naufraxios... ao carón da nostalxia do mar, esa "illa de auga rodeada de ceo por todas partes" que o admirado Manuel Antonio converteu en poesía e ensinounos a mirar con outros ollos.












lunes, 2 de marzo de 2015

El traje


Lo que podría haber transcurrido como un típico primer día de rebajas en unos grandes almacenes, con avalancha e incidentes entre varios de los clientes, se convierte en parábola kafkiana cuando, en una estancia anexa a la sala de máquinas del establecimiento, un vigilante de seguridad _Luis Bermejo_ interroga y mantiene retenido contra su voluntad a un hombre _Javier Gutiérrez_ que vino a comprar un traje y que, parece ser, había participado en el "accidente"... La comedia deriva en negra y más adelante en drama cuando al encierro físico en un espacio cerrado,  con molestos ruidos que aumentan la sensación de opresión, se une la tensión intelectual, el acoso y el comportamiento anómalo del empleado... Diálogos delirantes, ácidos, con mucho humor y mucho absurdo, con situaciones creibles e increibles a la vez, surrealista, satírica, porque conforme avanza la acción, se intensifica la ansiedad, el "prisionero" va dándose cuenta de que está indefenso en manos de unas fuerzas siniestras que lo conducen a lo inexplicable y a un atroz destino del cual no parece haber escapatoria, y lo que es peor, da la sensación de que ninguno de nosotros puede considerarse a salvo... Y no os desvelo el final porque os recomiendo, si tenéis oportunidad, disfrutar de esta obra intensa, que atrapa de principio a fin, que comunica más de lo que dice, con un trabajo actoral impecable y en el que Javier Gutiérrez, soberbio, despliega toda su fuerza expresiva, su talento y una bis cómica y dramática que augura muchos años de éxito para un soñador que dejó su ciudad, su pequeña isla interior a los 18 años para convertirse en cómico, y cuyo nombre figura ya entre los grandes de la escena de este país. #OrgulloFerrol








































sábado, 31 de enero de 2015

La utopía del dragón


Mañana recién estrenada de un viernes casi como cualquier otro pero señalado en el calendario como “Día de la Paz y la No Violencia”... bonita ironía para un mundo desgarrado por guerras y conflictos endémicos… y aunque suene extraño, vinieron a mi encuentro imágenes de “El último dragón”, pero no el que probablemente imagináis, sino uno muy poco convencional que no protagoniza el incombustible Bruce Lee ni sus espectaculares artes inmortalizadas en el cine ni súper héroes invencibles ajenos al dolor... tampoco hallaréis cruentos combates entre un ser mítico, devorador y guardián a la vez, en busca de un nuevo orden universal... el dragón del que os hablo no tiene nada de malévolo, muy al contrario, ni quiere ser ni comer princesas, se trata de un ser único ya en su especie que, a la manera de los dragones del lejano oriente, es benévolo, no quiere cumplir la tradi-tradi-tradición y se rebela contra su destino. En esta pieza nada es como supuestamente debería ser... algo a lo que, por otro lado, ya nos tiene acostumbrados la compañía Sarabela Teatro y su portentosa capacidad de crear maravillosas realidades... princesa, cartera real, reina madre, niño, escribano, primera ministra, dragón, hasta príncipe interino... pero la historia, lejos de narrar episodios terribles de violencia y lucha por el poder, cuenta cómo la amistad, la ternura, la comprensión y el amor son indispensables para vivir en paz, por encima de las diferencias, para desarrollarnos plenamente y ser felices... bonita utopía!