viernes, 16 de noviembre de 2012

Laberintos de lino

Cuenta la leyenda que allá por el siglo XV, un barco de procedencia itálica, según unos, flamenca, griega o normanda según otros, naufragó frente a las costas de Camariñas en una terrible noche de tormenta. El pueblo entero se echó a la mar, las malas lenguas aseguran que para expoliar lo que en la embarcación podían hallar de valor, costumbre muy arraigada en toda esta costa de fuertes corrientes y repentinos temporales, testigo de frecuentes naufragios. El caso es que los camariñanos, además de un buen botín, lograron rescatar con vida a varios miembros de la tripulación y alguno de estos supervivientes, en agradecimiento, descubrió a las mujeres de esta villa marinera, una forma particular de hacer encaje de palillos, entrelazando finos hilos de lino, tejido que se cultivaba mayoritariamente en Galicia por aquel entonces. Desde Camariñas se extendió al resto de la Costa da Morte entre Fisterra y Malpica en forma de estrellas, cruces, soles, rombos, lunas, rosetones... mil combinaciones que, todavía hoy, dedos expertos entrecruzan vertiginosamente creando maravillosas filigranas convertidas en arte.








viernes, 9 de noviembre de 2012

La Estrella de Morente


Era noche de homenajes: a las raíces, al padre, a los orígenes, a los Flores, a la fusión y a la poesía...

Era noche de guitarras, de emociones contenidas, de recuerdos, de arte, de palmas y de cante, de reencuentro de Ferrol con el flamenco...

Era la noche en que Estrella inundó de magia y luz un Jofre rendido enteramente a su voz y a su sonrisa.





“Estrella” de Enrique Morente
Si yo encontrara la estrella que me guiara,
 yo la metería muy dentro de mi pecho y la venerara,
 si encontrara la estrella que en el camino me alumbrara.
Como relámpago de fuego fuiste,

que en mi sentimiento entraste,
 dejaste encendido el fuego y entre llamas me dejaste.
Estrella, llévame a un mundo con más verdades,
 con menos odios, con más clemencia y más piedades.
Romperemos las nubes negras

que nos engañan, que nos acechan,
 abriremos un mundo nuevo sin fusiles ni venenos.
Estrella, si te encontrara,

me darías tú la fuerza que necesito

para vivir en este mundo 
de confusiones,
 de misiles 
y de motores.
Me llevarías por caminos 
y por montes,
 donde tú alumbras
campos de amores,

campos de luces y corazones.






















viernes, 2 de noviembre de 2012

Los guardianes del reposo



Imagino que ya sabéis que los sueños existen para favorecer el efecto reparador que se produce mientras estamos en reposo, bien sea dormidos o despiertos. Frente a la vigilia, en este estado de relajación uniforme descienden hasta el mínimo los niveles de actividad fisiológica, la presión sanguínea, la respiración, los latidos... solemos tener una escasa respuesta ante estímulos externos (no siempre...), lo cual no significa que nuestra actividad cerebral no exista, y a eso voy. Muy al contrario, en mi caso, "dormir bien" no es únicamente llegar a ese estado de calma y armonía, sino que es sinónimo de soñar, y como no podía ser de otra manera, para mí "soñar bien" es equivalente a percibir imágenes oníricas que tendrán vida propia cuando sean captadas a través de la cámara y trasladadas al mundo real. 
Las que hoy comparto son algunos de mis sueños convertidos en fotografías.