viernes, 8 de junio de 2012

Las cosas buenas siempre estarán ahí

Saturados como estamos de noticias catastrofistas, de cifras inverosímiles que nos suenan a chino a los de a pie, descubriendo a diario verdaderas tragedias cercanas, y ante un futuro realmente incierto, se agradecen mensajes como el que pude ver hace unos días en varios soportes publicitarios. Os hablo de una conocida marca de leche que se promociona con la imagen de unos pies tumbados sobre la hierba, evocando la placidez de un paseo por el campo con una reparadora siesta posterior, y acompañada de este eslogan: "las cosas buenas siempre estarán ahí".
El caso es que gracias al anuncio acabé recordando y reviviendo algunos de esos detalles, esas vivencias que te sitúan de nuevo en el mundo, ese universo de cada uno de nosotros, hecho de pequeñas cosas esenciales, independientes de los mercados esos y la macroeconomía, esas que nos proporcionan bienestar, momentos de felicidad, disfrute, paz, sosiego, y esa sensación de que no necesitas nada más, que te recargan las pilas y te hacen fuerte, capaz, que te reconcilian con el mundo, que te proporcionan optimismo... algunas de ellas protagonizan la publicación de hoy, con un San Xurxo de arena virgen sólo alterada por las cabriolas de Liriña y sus amigos... Si os apetece, enviadme a mi correo una fotografía vuestra que represente "esa cosa buena que siempre estará ahí" y me encantaría hacer una publicación colectiva de todas ellas... ¡espero vuestra participación!



























viernes, 1 de junio de 2012

¿Quién es realmente el idiota?


Cada miércoles se reúnen tres amigos en una cena, en la que se disputan el honor de ser el que lleve al invitado más idiota, con el objetivo de reírse a costa del inocente que, por supuesto, desconoce el verdadero propósito de la reunión. En esta ocasión le toca el turno a un funcionario obsesionado con fabricar esculturas de cerillas, presentado como un verdadero plasta. 

El invitado, además de idiota, demuestra ser un gafe para los amigos, en especial para el anfitrión, y en una sucesión de despropósitos y escenas desternillantes, le agudiza un ataque de lumbalgia, consigue que su mujer lo abandone, lo enfrenta a una loca obsesa, hace que un inspector de Hacienda lo investigue... en fin, una sucesión de fatalidades que hacen reir al Jofre en pleno a mandíbula batiente...


... El caso es que después va deshaciendo cada uno de los entuertos y el "presunto idiota" –un soberbio Agustín Jiménez– les da una lección a los tres amigos, reinventando la figura del tonto-listo y resultando que no es tan idiota y simplón como parece...

Seguro que os suena este argumento de haber visto la original anteriormente, pero “La cena de los idiotas” protagonizada por Josema Yuste, Agustín Jiménez y Félix Álvarez “Felisuco” –espectaculares los tres– y que disfrutamos sobre el escenario del Teatro Jofre hace unas semanas, no tiene nada que envidiarle a otras adaptaciones de este clásico del humor: diálogos con mucha chispa, atractiva escenografía, secundarios que imprimen un ritmo trepidante, plasticidad, enredos y gags antológicos, mucho sentido del humor y una moraleja final, como todas las buenas historias: ¿quién es realmente el idiota?








 









viernes, 25 de mayo de 2012

De hombres y caballos

Santos camina con paso firme. La tarde está cayendo y Rubio presiente, nervioso, su presencia. Como cada día desde hace 16 años los dos regresan a casa después de una larga jornada de trabajo. Sus siluetas, inconfundibles, se compenetran en todo: andar rotundo y pausado, ritmo lento, el mismo ánimo… juntos reproducen cada día la vieja estampa atemporal de unión y complicidad entre hombre y caballo.



Curtido en mil batallas y otros tantos oficios, Santos sintió hace ya muchos años que su sitio estaba en su tierra, y de ella obtiene todo lo necesario para vivir. Con esfuerzo, humor y muchas dosis de ironía hace frente a las dificultades, y como los grandes hombres, Santos valora las cosas importantes: las sonrisas y los saludos demorados, la familia, la amistad, la lluvia purificadora y el sol de la mañana. 


Santos no es Redford, ni falta que le hace, no necesita susurrarle a su caballo, con sólo una mirada Rubio se convierte en una extensión de su dueño, en sus piernas y en sus brazos, y juntos surcan la tierra para obtener sus frutos… juntos, como hace millones de años... juntos reviviendo la imagen mítica del más bello animal ligado al ser más inteligente, y juntos haciendo historia desde el principio de los tiempos.


viernes, 18 de mayo de 2012

Paisajes industriales: Ferrol

Los paisajes son el reflejo de la actividad que se desarrolla en un territorio y en el caso de Ferrol la huella de la industria en su paisaje y su urbanismo es perceptible desde su nacimiento como ciudad. Su historia y evolución urbana va paralela al desarrollo de la industria relacionada con el mar, desde sus inicios como puerto pesquero y comercial hasta la puesta en marcha de la industria naval. Buena muestra de ello es que en Ferrol se botó el primer barco a vapor de España en 1858; unos años después, el primer barco fabricado con casco de hierro y en 1912 fue la botadura del primer acorazado, todo un acontecimiento al que acudió Alfonso XIII. Durante muchos años sus astilleros civiles y militares fueron líderes mundiales en la construcción naval, cuando Fene y Ferrol tenían un lugar en el mundo gracias a Astano y a Bazán. Hoy sigue siendo un sector estratégico esencial para la economía de esta comarca, de manera que sus paisajes industriales están protagonizados, casi sin excepción, por grúas y barcos, que han sido y son un orgullo para toda Ferrolterra. Esta primera serie que os muestro está realizada en Navantia Ferrol.